Entre el 10 y el 20% de los niños y niñas, incluida la adolescencia, sufrirán algún tipo de trastorno psiquiátrico a lo largo de su desarrollo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ansiedad y depresión son palabras que no solo causan problemas en el mundo adulto. Los trastornos neuropsiquiátricos son la causa principal de discapacidad en personas jóvenes de todas la regiones del mundo. Y sin embargo, la mayoría de las dolencias no se diagnostican a tiempo. La mitad de los trastornos psiquiátricos en adultos se inician antes de los 14 años, y el 75% antes de los 24 años, advierte Joaquín Fuentes Biggi, jefe de Psiquiatría Infantil de Policlínica Gipuzkoa, que preside el 60º Congreso Anual de la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y el Adolescente (Aepnya) en el que se pondrá especial empeño en subrayar «la necesidad de actuar pronto y aliviar el impacto de muchos trastornos en un importante sector de la población».

La cita reúne a 700 expertos de más de veinte países, con el aliciente de que por primera vez la iniciativa cuenta con la participación de la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y del Adolescente, la organización científica más importante de la especialidad médica, que cuenta con 8.600 miembros. Nunca en su historia había salido de Norteamérica para celebrar un evento científico conjunto con otra organización, cuenta Fuentes Biggi, para enmarcar la relevancia de la reunión.

A lo largo del congreso se abordarán los principales problemas psiquiátricos que afectan a la infancia y a la juventud, como la ansiedad, la depresión, el déficit de atención con o sin hiperactividad, los trastornos del comportamiento o los trastornos del espectro autista. En los países desarrollados, solo acceden a un tratamiento adecuado el 25% de los menores con problemas. Un niño puede estar entre 8 y 10 años sufriendo un problema psiquiátrico para cuando acude al especialista. La OMS también alerta de que detrás del 90% de las muertes pos suicidio de personas jóvenes está la enfermedad psiquiátrica.

El Gobierno Vasco, la Diputación de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de Donostia se han aliado para aprovechar la oportunidad del congreso «para que tenga repercusión en nuestra sociedad». Para ello se ha puesto en marcha la iniciativa Euskadi GazteChildren 2016, con cinco líneas de trabajo, «con el fin de proponer respuestas a temas que interesan tanto a los equipos científicos como a nuestra sociedad». Para avanzar en ese camino, se abordará la detección y tratamiento de los principales problemas psiquiátricos en la niñez y en la adolescencia; la promoción de la salud mental en el sistema escolar; el apoyo a la infancia, la adolescencia y las familias en situación de dificultad social; el uso seguro y responsable de internet en la infancia y adolescencia, y la utilización de la cultura y los deportes para mejorar la salud, la autoestima y la inclusión social en la niñez y la adolescencia.