El 4,2 % de los niños catalanes de entre 4 y 14 años padece algún tipo de síndrome mental, según el informe Atención en salud mental de los niños y adolescentes que ha presentado esta semana la Coordinadora de la Plataforma de Infancia de Catalunya (Pincat), Anna Sunyer. El dossier se ha presentado durante la jornada de debates que organiza la Taula d’Entitats del Tercer Sector Social de Catalunya, en la que ha intervenido también la directora de Fòrum Nou Barris, Carme Grifoll; la directora de la Federación Salud Mental Catalunya y la directora del área de infancia, bienestar y desarrollo de la Federación de Atención a la Educación a la Infancia y a la Adolescencia (FEDAIA), Carme Calafat.

Sunyer ha denunciado la precariedad de la asistencia a menores con problemas de salud mental, ya que la inversión en políticas sociales en Cataluña destinadas a favorecer el bienestar de la infancia supone el 0,9% del PIB, muy inferior a la media europea, que es del 2,2%. «Una inversión alta en ayuda a niños y adolescentes, es una inversión alta en cohesión social y familiar, que se ha visto agravada por la crisis económica. Necesitamos más prevención para paralizar esta situación», ha añadido la presidenta de la Pincat. El informe también revela que el 6,2 % de los niños entre 0 y 14 años acudieron al psicólogo en el 2015 y que estos avanzan su primera visita a los 10 años, factor que la directora de la Federación Salud Mental Catalunya, Marta Poll, considera positivo porque «es importante que los niños pierdan el miedo a detectar y expresar sus malestares», ha comentado.

En el 2015 se atendió a 70.521 niños en los 54 Centros de Salud Mental Infantil y Juvenil (CSMIJ) de Catalunya, lo que supone el 5% de los menores catalanes. El 63% de ellos eran niños y el 37% niñas, y cada uno de ellos recibió una media de 5,8 visitas por mes, una tendencia que bajó respecto a 2014. De este total, el informe indica que un 22,6% es diagnosticado con TDAH, un 9,4 % con síndrome de autismo, un 6 % con alteraciones del comportamiento y otro 6 % con trastornos alimentarios. La presidenta de la FEDAIA, Carme Calafat, ha destacado que el contexto educativo,económico y social de los familiares de los niños incide directamente en la aparición de patologías, que cada vez surgen más prematuramente.

En el ámbito educativo, las patologías provocan un aumento del aburrimiento, menos ganas de aprender y desmotivación o pérdida de expectativas «porque el paciente siente que nadie le entiende, se siente solo y excluido» según Sunyer. «La crisis económica crea pobreza y angustia en la familia. Esta angustia produce una descomunicación padre-hijo, que hace que los niños se sientan aislados socialmente y recurran a las redes sociales como válvula de escape» ha añadido Calafat. Según datos de la OMS, solo un 5% del presupuesto del ministerio de Sanidad va destinado a la inversión de recursos para la atención asistencial de los niños y adolescentes. En cuanto a la Red de Salud Mental en Catalunya, Marta Poll ha advertido que «es necesaria una colaboración interdepartamental para que la intervención con los pacientes sea más efectiva», y ha añadido que «una mejor comunicación entre los profesionales ayudaría a tener un servicio más específico, sobre todo en pediatría».