El objetivo de la psicoeducación es permitir al paciente conocer más aspectos sobre su enfermedad, lo que permitirá que la persona siga mejor el tratamiento y disminuya, además, el riesgo de recaídas. Y la psicoeducación permitirá también que la persona se pueda enfrentar mejor a su entorno, pueda adaptarse a él con mayor facilidad y logre tener un mejor funcionamiento.

En el caso de la esquizofrenia, la psicoeducación familiar es muy importante, puesto que permite a las familias entender la enfermedad y comprender al paciente,  así como mejorar la comunicación con dicho paciente y detectar síntomas, así como mejorar la adherencia y el cumplimiento del tratamiento.