El trastorno límite de la personalidad es una enfermedad que afecta al 1 o 2% de la población. Tenemos unos criterios diagnósticos perfectamente definidos para diagnosticar a un enfermo de la patología. Lo que habitualmente vemos es la conducta, la patología, y vemos hasta que punto se adapta a los criterios que tenemos para esta enfermedad. Lo importante del trastorno límite de la personalidad, es que es una patología que no se puede diagnosticar por ver el enfermo una sola vez, de forma transversal, es decir, ver un enfermo y diagnosticarlo, sino que es algo en lo cual hay que tener muy en cuenta el tiempo y la sintomatología a lo largo del tiempo. Y para eso es imprescindible muchas veces utilizar entrevistas clínicas estructuradas que confirmen el diagnóstico.